Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En noviembre - 3 - 2009

Este es el primer relato que cuelgo en el nuevo blog y que no es mío. Así pues, de esta forma queda estrenada la nueva categoría “colaboraciones”, y tiene el honor de estrenarla nuestro amigo Skryte. Os animo a los demás a mandar vuestros relatos, todos tenemos algo que escribir.

Foto por Voyageur Solitaire-mladjenovic_n

Después de largo tiempo pensándolo y viendo que Shimohira no se anima o no tiene tiempo para escribir otro relato sobre su inventada III Guerra Mundial, me he decidido a escribir uno por mi mismo. No lleva ni foto ni canción, porque no encuentro ninguna que me agrade añadirle. Tened en cuenta que es el primer texto de estas características que escribo; mi primer relato. Que los disfrutéis.

Después de varias semanas tras el General Lomêtre, al fin nos adelantamos a sus movimientos y estábamos esperándolo, agazapados en el ultimo piso de un edificio medio derruido.

Lomêtre es el principal responsable del movimiento de tropas en todo el sur del país y maestro de escena de las principales operaciones ofensivas y que mayores bajas causaron entre nuestras filas durante los últimos 3 meses, además de exterminador de todo aquel que se oponía a someterse a su dominio.

Estábamos sólo para tan arriesgada misión un joven recluta, llamado Krits, de apenas 17 años recién salido de la academia y con el récord de precisión en la brigada de francotiradores de toda la historia del ejercito estadounidense, y yo, un simple sargento. Lo que aún no me explico ni yo ni nadie, es cómo a tan magnifica maquina de matar, envían a tan peligrosa misión, sin más armas que su fusil-francotirador, mi fusil de asalto, un par de cargas de C4 y algunas granadas.

Según dicen es frío, calculador y sin conciencia.

Su misión era sencilla, tendría que hacer lo mismo que llevaba haciendo toda su vida, pero esta vez con una cabeza bien importante, la mía, devolverle vivo a la base, nada fácil, ya que una vez realizada su misión decenas de tropas saldrían y nos buscarían por los edificios colindantes y debemos tener mucha suerte para escapar sin que nos llenen el culo de plomo.

Al cabo de varios días de espera, vigilando cada persona que entraba y salía del edificio que teníamos enfrente, pudimos identificar a Lomêtre. Cara arrugada por los años, mirada profunda, como sin fondo y esos detalles que tanto le gustaban llevar al muy cabroncete, unas pequeñas insignias doradas en su pecho, que por cada gran masacre que perpetuaba añadía una y ya contaba con 13. En tan sólo 2 segundos, Krits ya tenia enfocado a Lomêtre con el fusil y estaba listo para apretar el gatillo, sólo esperaba mi orden. Cuando identifiqué positivamente a Lomêtre con mis prismáticos estaba a punto de darle la orden a Krits, cuando de pronto, un joven soldado, que avanzaba corriendo por la carretera desierta y llena de escombros, llevando un bulto que sujetaba con su pecho como si la vida le fuera en ello, se acercaba a Lomêtre. Como no pude identificar lo que había dentro, porque estaba envuelto en una especie de capa de color verdoso, di la orden a Krits para que esperara, estaba intrigado por saber qué le llevaba el joven soldado tan urgente a Lomêtre, podría ser algo importante para nosotros.

Cuando llegó a la altura de Lomêtre, casi sin aliento, le dijo algo y le entrego el pequeño bulto. Una vez lo tuvo en sus manos, lo levantó y lo dejó a la altura de mitad de su cabeza y tronco. Se giró sobre sus talones y miró fijamente a nuestro edificio, a ningún punto especifico, pero claramente nos buscaba con la mirada. Después de unos segundos, quitó la capa al bulto y dejó al descubierto el cuerpo semidesnudo de un niño de unos 2 o 3 años y se quedó allí plantado.

Quedó mi alma petrificada cuando vi cuan despiadado podía ser aquel hombre. Me quedé sin habla, no podía dar la orden, al ver que no reaccionaba, Krits empezó a zarandearme sin quitar un ojo del visor del fusil, al no reaccionar simplemente cumplió la misión para la que estaba tan bien entrenado, aunque por delante de ella hubiera tan frágil e indefensa criatura.

7 comentarios hasta el momento.

  1. shimohira dice:

    Me ha gustado bastante la idea de los francotiradores, yo también siento debilidad por ellos :P

    Tal vez le falte al texto algo más de tensión y un hilo conductor más firme, pero está muy bien en líneas generales, consigues emular perfectamente el sentimiento de frustración de ciertos militares.

    Esperando el siguiente :D

  2. Skryte dice:

    A mi tambien me encantan los francotiradores, adoro las misiones de cualquier juego en la que entre en juego uno de ellos xD

    Y bueno ya se que no esta demasiado bien, yo lo noto, se que le faltan cosas, que no se relacionan demasiado bien las cosa ni estan explicadas, con pocas palabras y claro, pero bueno, para ser el primero ha quedado mejor de lo que esperaba.

    Rota la primera barrera, que era el primero, a partir de aqui solo me queda mejorar.
    Gracias por los animos =]

  3. rgh dice:

    ya sabéis que yo no soy muy dada a este tipo de relatos, pero para ser el primero me parece que está muy bien, me ha gustado. :)

  4. shimohira dice:

    ¿Qué haces tú comentando a las 7.24 de la mañana? xDDD

    ¡Duerme! ;)

  5. [...] Después de mi primer relato, hace ya algún tiempo, me he decidido ahora como colaborador oficial, a continuarlo, con lo cual recomiendo la lectura del primero. Siguiendo la temática bélica que comenzó shimohira, en esta hipotética Tercera Guerra Mundial, veremos que el desarrollo de mi historia, no es en el escenario que uno pudo imaginarse en un principio. [...]