Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En agosto - 29 - 2009

Me apetece escribir algo cyberpunk, muy sci-fi y sobre todo muy caótico. Os dejo con “Circuito cerrado”.

Foto por splorp

Las bombillas halógenas de cuarta generación estallan a su paso en un maremágnum de esquirlas infinitesimales de plástico candente. Sus botas hipersensibles al contacto físico con el suelo se automodelan una y otra vez adoptando el mejor dibujo para que la suela tuviera un agarre perfecto, de esa forma es imposible resbalar o tropezar en aquel pasillo repleto de escombros punzantes. La vida del stalker es arriesgada y dura, son una élite en la Industria y tienen que pasar por muchos malos tragos, sin embargo, a menudo encuentran un filón bueno y consiguen extraer la información que les arregla la vida, y Enter está justo en la cresta de la ola que le permitirá comprarse una bonita casa en la costa y dejar toda aquella mierda atrás de una vez por todas.

Su respiración se hace más pesada cada metro que avanza. Las balas trazadoras le silban alrededor de la cabeza y nota como su traje antibalas absorbe el impacto mortal de los proyectiles que impactan en su espalda, por desgracia el dolor punzante le sacude toda la columna y le deja al borde de la inconsciencia. Lleva en el pecho un pequeño disco óptico que almacena todas las transacciones económicas de la CIA en los últimos cinco años, tal vez sea eso lo que tiene cabreado a los doscientos federales que andan detrás de él.

Salta.

Los cristales de la ventana se hacen añicos y su cuerpo sale despedido desde el decimosexto piso. El aire le azota la cara y sus ojos implantados por Industrias Farmacops se acostumbran en un momento a la penumbra del exterior. Desciende en caída libre los cien metros y abre mucho los brazos para crear cierta resistencia, aunque realmente es una tontería a él le gusta hacerlo así, piensa que queda más guay y los federales sin duda deben de estar flipando con el numerito que ha preparado. Al impactar sus pies con el suelo, el traje biomecánico disipa y amortigua la fuerza del salto. Donde tendría que haber dos piernas fracturadas en ocho partes y unos pulmones perforados por la ascensión del fémur astillado, hay un negro alto y atlético muy flexionado y con los brazos abiertos.

Menudo espectáculo, piensa Enter.

Emprende de nuevo la carrera dejando tras de sí gravilla del asfalto pulverizado y una estela de humo polvoriento. En la salida una docena de guardias le esperan con armas automáticas escupiendo plomo a velocidad de vértigo. Piensan que con esas nuevas maravillas chinas que alcanzan velocidades impensables podrán atravesar el traje NeoFortSuit de Enter. Se equivocan, y en el negocio una equivocación de tal grado equivale a la muerte.

Enter desenvaina su cuchillo de combate sin dejar de correr. Es una hoja plateada cuyo filo tiene un átomo de grosor, lo que la capacita para abrir a un ser humano de la cabeza a la entrepierna, sin tener que preocuparse de las costillas, clavícula o pelvis, porque todo se lo lleva por medio.

Él sabe que su vida es un circuito cerrado, y por ello siempre vivirá en la misma rutina. Por mucho dinero que gane con aquello.

Nunca podrá salir del negocio. El negocio es su vida.

2 comentarios hasta el momento.

  1. ruben123456(el de espal) dice:

    Hola shimo!Pasaba por tu nuevo blog,(era fan del antiguo)y me encuentro con este microrrelato buenisimo. Me ha encantado, huele a principio de pelicula. Ya solo te faltan otros 500 para tener el guion completo.
    Aunque parezca mentira me he reido con la parte de ”Es una hoja plateada cuyo filo tiene un átomo de grosor”a mi nunca se me hubiera ocurrido xD
    Bueno saludos y sigue asi.

  2. shimohira dice:

    Gracias Rubén :D

    Imagínate que existe un cuchillo con un átomo de grosor en todo el filo. Sería capaz de rajar cualquier chaleco antibalas aplicando un poco de fuerza, jajajaja. Por suerte o por desgracia, ni los herreros élficos pueden fabricar eso xD