Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En octubre - 21 - 2009

Por hache o por be me paso la vida escribiendo, ya sea un proyecto de investigación, un chiste en el chat o un relato en el blog. ¿Estaré enfermo? A este paso en vez de caras voy a ver letras.

Hoy toca uno de ciencia ficción, ya que al parecer he vivido una aventura en el mundo de Blade Runner y me han entrado ganas de retomar mis historis del futuro. Para este relato me he inspirado en las novelas de Neal Stephenson (un maestro del cyberpunk).

PD: mis relatos favoritos sci-fi (de mi cosecha) son El vacío, Circuito Cerrado y Fuego Orgánico. Os invito a leerlos si todavía no lo habéis hecho :D

Foto por Dru!

Foto por Dru!

Píxel corría a la velocidad del rayo por la asfaltada carretera de Green Cobalt Valley. Los implantes biomecánicos en sus piernas le permitían alcanzar los cien kilómetros por hora en apenas quince segundos y con un gasto de energía mínimo. Llevaba una pila atómica en la pantorrilla que suministraba justo lo necesario a todos sus implantes; era un fanático del modding corporal.

Sin embargo, aquella noche, las aficiones de Píxel le habían llevado a terrenos pantanosos. Intentando conseguir meta-conductores japoneses se vio envuelto en un problema de mafias. Resulta que pagó casi ciento tres millones de euros por cuatros meta-conductores que resultaron ser propiedad de Raven Inc., los tipos más malos de la Costa Este. Por supuesto, ellos quisieron recuperarlos al instante y por eso Píxel corría como un loco carretera abajo hacia la densidad del sprawl marginal de la 5ª con Luxury Av.

Una bala silbó muy cerca de su nuca. Cuando el proyectil impactó diez o quince metros por delante de él el asfalto estalló en una amalgama de grises compactos que le arrojaron grava candente a la cara. Aquello deceleró su marcha en siete kilómetros por hora. Los chicos de Raven Inc. estaban demasiado cerca.

Saltó por encima del socavón humeante y miró atrás. De su pecho desenfundó un micro-látigo de placas retráctiles que agitó con decisión en el aire. Todas y cada una de las nano piezas que formaban el fino cordón del látigo silbaron al unísono e impactaron con violencia en el rostro de uno de sus perseguidores. Os podéis imaginar el efecto de cuatro billones de cuchillas de un nanometro de grosor en un rostro humano. Desde luego es un afeitado muy apurado.

Los otros al ver a su compañero caer en una nube roja de carne y sangre se pensaron dos veces la situación; pasaron de correr tras un niñato obsesionado con el modding corporal a desenfundar sus pistolas lanzadoras de proyectiles de punta hueca y correr tras un cabrón que había matado a uno de los suyos. Definitivamente no era el día de Píxel.

Píxel era un tipo normal; veinteañero, poco cualificado para todo lo que dicen ser importante en la vida y extracualificado para todo aquello a lo que no le importa una mierda a nadie. Tenía un trabajo normal en una empresa de gestión de redes y cobraba un sueldo más bien bajo de 5 millones de euros (cosas de la inflación del siglo XXI). Píxel tenía novia pero como si no la tuviera; ella dormía cada noche con uno diferente y a él le daba exactamente igual, bueno, más bien no podía hacer nada porque su carácter no era precisamente conflictivo. Prefería vivir con una cornamenta de reno canadiense a tener que discutir con la zorra de su novia. Su madre decía que era tonto perdido.

Prefería no discutir con su novia. Foto por Fischer.

"Prefería no discutir con su novia". Foto por Fischer.

Él vivía casi feliz con su vida, sabía que la felicidad en el siglo XXI era una quimera. Tal vez fuera un cagado y no tuviera el valor suficiente para mandar a la mierda a su novia, tal vez por miedo de no encontrar a alguien con quien compartir el cuchitril modular que tenían por piso. Tal vez porque necesitaba presentarse como otro ante los demás se obcecaba con el modding corporal. Demasiadas preguntas para su cabeza de latón y cables de fibra óptica. Prefería vivir mal a tener que molestarse en construir una nueva vida.

Otra bala pasó cerca de su cabeza, esta vez rozando una de las placas de transmisión que tenía tras la oreja.

Sin embargo, tal vez por la velocidad, por los mosquitos entrando en su boca en medio de la carrera o por los tipos que le perseguían con ganas de matarle, Píxel decidió cambiar su vida para siempre. No sólo escaparía de aquellos mamones, sino que también iría a ver su novia, la dejaría en ridículo delante del fulano que se tiraba los miércoles y empezaría de nuevo su vida. Su nueva vida.

Agitó una vez más su micro-látigo pero falló, golpeando en el asfalto que volvió a saltar por los aires con la facilidad con la que se astilla la madera. Con su cerebro dio la orden a su visor de rostro VR-MKV II. El proceso era sencillo; detrás de la nuca llevaba una petaca que conectaba directamente con los nervios de su cerebro. Las miles de conexiones biomecánicas que tenía se encargaban de mover todo lo que tenía implantado en su cuerpo con tan solo pensarlo. Y así fue, una pantalla verde descendió sobre sus ojos para sumirle en una realidad simulada de figuras geométricas y cálculos matemáticos en un lateral. Volvió a girar la cabeza sin disminuir la velocidad de carrera y calculó la distancia, velocidad y masa corporal de cada uno de aquellos pesados.

Píxel era un fanático del modding corporal. Foto por Zigmond

"Píxel era un fanático del modding corporal". Foto por Zigmond

“Daddy”, pensó. De su mochila orgánica salieron disparadas miles de fragmentos de vidrio poliprocesado. Miles de esquirlas bien afiladas que tenían marcados unos objetivos muy bien definidos. Pronto la carretera se lleno de carne picada, o casi, pero a Píxel le gustaba pensar aque así era. Sin embargo todavía cuatro de ellos seguían empeñados en acabar con su vida.

A la entrada del sprawl un guardia urbano vestido con unos vaqueros rotos y unos tirantes descosidos le saludo con la cabeza dejándole pasar por la barricada hecha de cubos de basura. Pero cuando los tipos malos de Raven In. intentaron pasar se vieron envueltos en medio de un fuego cruzado poco amigable. Los tipos malos no eran bienvenidos en el sprawl marginal de la 5ª con Luxury Av.

Los tipos malo no eran bienvenidos en el sprawl. Foto por Compound Eye

"Los tipos malo no eran bienvenidos en el sprawl". Foto por Compound Eye

-¡Hey, Píxel! ¡Quiénes eran esos tipos! -preguntó desde lo alto el guardia todavía con el arma humeando en sus brazos.

-Ni idea, tío. Tal vez querrían poner a prueba mis nuevos meta-conductores japos -contestó señalándolos con una sonrisa en los labios.

-Cómo tú digas, hermano… Te noto algo cambiado, ¿ha pasado algo?

Píxel miró al cielo.

-Nada especial, vida nueva -su sonrisa era más grande si cabía.

3 comentarios hasta el momento.

  1. winga dice:

    Me gusta, echaba de menos algo de este estilo, además con las fotos queda muy bien, todo muy cyberpunk ^^ Esta es sin duda la mejor frase “Prefería vivir mal que tener que molestarse en construir una nueva vida.”
    Critica: no me gusta como esta narrado, no me pega para este relato la alusión al lector “Os podeis imaginar…” y cosas asi.

  2. rgh dice:

    Mmm me gusta, pero no tanto como otros la verdad.

  3. Skryte dice:

    Mola, pero las imagenes en medio del texto no me gustan, porque me quedo demasiado tiemp mirandolas, fijandome en detalles y tal y pierdo el royo ese que creas con tus relatos y ya me cuesta volver a cogerlo.
    Y hubiera esatdo bien un poco mas largo, no se, ya sabes, siempre te digo lo mismo, mi curiosidad es muy grande y no me gusta quedarme con la cosa de que va a hacerle a la novia por ejemplo xD