Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En enero - 1 - 2010

Tengo el placer de presentaros otro relato de nuestro lector Incubus. Esta vez es un relato corto de corte fantástico y que según su autor “tendrá continuación”. Que más decir; la idea del texto me ha encantado y no descarto hacer yo una versión propia de los hechos de la protagonista (el título del relato lo he puesto yo por petición expresa del autor).

¡Ah, otra cosa! Desde mañana estaré fuera de España y esto no se actualizará con el ritmo normal, así que tened paciencia, procuraré escribir algo durante mi viaje para colgarlo a mi llegada. Felices Fiestas a tod@s :P

Foto por Bruna Peretti Loureiro

Entramos en la vieja huerta de mi tío mi padre, mi madre y yo. La puerta estaba entreabierta cuando llegamos, no había nadie alrededor. Íbamos muy contentos cogidos de las manos y yo en medio de los dos. Papá silbaba alegremente. Mamá llevaba una cesta para la fruta. Había muchas flores y olor a fruta madura. Llegamos hasta el centro de la huerta, allí donde estaba el estanque con pececillos azules. Me solté de las manos de mis padres y corrí hasta la orilla del estanque. En el fondo había manzanas rojas y redondas y los peces pasaban nadando sobre ellas, sin tocarlas… quería verlas bien… me acerqué más al borde… más y más…

-Yo quiero una manzana, papá.

-No hija, eso no es posible.

-Yo quiero una manzana, una manzana bien grande y roja, como ésas…

-No, niña, espera… yo buscaré otra manzana.

-¡Pero yo quiero esa!

-¡No, te puedes caer!- gritó mi padre. Me volví a mirarlos. Mamá había tirado la cesta y se llevaba las manos a la cara, gritando.

No sé qué paso después, pero al parecer caí, brinqué o algo me aferró llevándome dentro del gran estanque. Cuando llegue al fondo sólo pude ver manzanas podridas y peces muertos regados en el fondo.

El agua había saltado fuera del estanque y, llevada por el viento, en remolino furioso, envolvió a papá y a mamá. Yo no podía verlos, giraban, rodeados de agua, de agua que los arrastraba y los ocultaba a mi vista, alejándolos cada vez más y más…

Sentí un terrible dolor en mi brazo izquierdo… papá, mamá… papá, mamá… yo tenía la culpa… mi papá, mi mamá…

El agua se puso turbia y mortalmente fría.

Como iba hundiéndome o elevándome a una velocidad alarmante salí disparada del estanque y caí pesadamente en el frio hielo.

Al levantarme ya no pude ver a mis padres pese a que miré por todas partes.

-¡Papá! ¡Mamá!- Silencio – ¡Papá! ¡Mamá!-

Nada, sólo el eco de mis gritos y sonidos irreconocibles. Todo era muy extraño para mí.

La herida de mi brazo era punzante y sangraba un líquido rojizo. Al ver la sangre una extraña sensación invadió mi cuerpo, como queriendo devolver las entrañas. El súbito mareo terminó como comenzó. Esto me permitió ver bien el lugar, era de noche y no había más luz que la de la luna y unas tímidas estrellas, la huerta se había transformado en un inmenso y terrible bosque y lo único que permanecía en su lugar era el estanque, aunque estaba totalmente congelado. Mi cuerpo también sufrió cambios en este lugar: era más grande y pesado, como si hubiera envejecido años en un par de segundos…

4 comentarios hasta el momento.

  1. Skryte dice:

    Un tanto extraño, aunque me recuerda vagamente a algo que he visto/leido/oido, por lo del lago que envejece
    ———————————————————————
    Feliz Viaje shimo, espero que este viaje estimule tu imaginacion y a la vuelta nos traigas nuevos relatos.

  2. shimohira dice:

    ¡Volví! ¡Y con vida, que es lo mejor! :P

  3. ANA LAURA dice:

    ESTA MUY HERMOSO ESPERO Y EL AUTOR SIGA ESCRIBIENDO MAS PARA YO PODERLOS LEER Y ESTO NOS ENSEÑA A REFLEXIONAR ADIOS
    BAY

  4. liz dice:

    ola
    ps otra ves felicidades …
    sige asi ..
    eres muy bueno escribiendo …
    a i ia escribe mas … je je je
    mmm i se happi…
    bueno ps suerte i ¡¡escribe mas¡¡
    …^_^…