Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En noviembre - 22 - 2009

Estaba escribiendo el capítulo 5 de mi novela y me ha salido una escena muy resultona, tanto que he decidido compartirla en Internet :D

Foto por Celeste

Encaró la escalinata de la iglesia para girar después a la derecha y tomar una empinada calle empedrada que subía zigzagueante entre casas aún más viejas. De vez en cuando bajaba algún coche y la gente se tenía que echar a un lado para arrimarse a las fachadas de las casas, era la única forma de dejar pasar a los vehículos. Cuando coronó la cima encontró que todavía había dos y tres cuestas más, ¿pero quién ideó aquel pueblo?

-Disculpe, señora. Estoy buscando la calle Santa Teresa.

La anciana miró a Amos en busca de algún rasgo familiar para emparentarle con algún vecino.

-¿Eres italiano?

-¿Perdone?

-Que si eres italiano -volvió a decir la anciana esta vez más alto.

-Sí, soy italiano.

-Eso me pareció, por el acento, ya sabes.

Amos la miró con desdén.

-Le estaba preguntando si me puede indicar cómo llegar a la calle Santa Teresa, por favor.

-¿La calle Santa Teresa? -preguntó llevándose la mano a la oreja para escuchar mejor.

-Sí, Santa Teresa -estaba perdiendo la paciencia a pasos agigantados.

-Tienes que seguir subiendo por esta calle, hijo -se giró y señaló hacia arriba-. Después giras a la izquierda en la frutería de Marisa y tiras todo recto hasta la plaza del pueblo. Sabrás que estás en la plaza porque verás una plaza muy grande.

“Muy perspicaz, señora.” se dijo Amos.

-Una vez que llegues a la plaza busca el buzón de correos, es amarillo…. ¿en Italia también son amarillos?

-No, señora, son morados con líneas verdes -contestó ya de cachondeo.

-¿Sí? Pues déjame decirte que tenéis muy mal gusto. Y yo que creía que los italianos y la moda…

-¡Señora, la calle! -saltó Amos nervioso.

-¡Ah, sí, la calle! ¿Por dónde iba?

-El buzón…

-Sí, eso, cuando estés enfrente del buzón coge la calle de la derecha… bueno, es la única calle que hay cerca del buzón -la anciana sonrió amablemente y Amos tuvo que forzar otra sonrisa para no decepcionarla. ¿Por qué tenía que llegar hasta ese punto?-. Después la primera a la derecha es Santa Teresa.

-Muy bien, muchas gracias señora, ya no la molesto más.

-¿Seguro que lo tienes claro, joven?

-Sí, sí, no se preocupe.

Cuando Amos se disponía a ascender la cuesta la anciana le interrumpió de nuevo.

-¡Espera! ¡Dime algo en italiano!

Él se dio la vuelta enfadado y la miró unos segundos. Por su cabeza pasaron oscuros pensamientos que quedaron ahogados por alguna extraña razón en la sonrisa amable de la viejecita.

-Grazie, madonna -e hizo una pequeña reverencia.

-¡Oh, pero qué bien suena!

4 comentarios hasta el momento.

  1. Skryte dice:

    No quiero leer!!!!!!!!!!!!!
    Hasta que no este completa no quiero leer ningun trozo jummm que luego me quedo con las intrigas
    A todo esto, vas por el 5 y… ¿cuantos tendra?
    sigue asi

  2. shimohira dice:

    Pues pienso hace mínimo 20 (400 páginas), aunque no descarto quedarme en las 350. De momento van 115.

  3. winga dice:

    jajajaja estoy con Skryte, estaba por no leerlo para no hacerme spoiler pero bueno….lo he leido y ahora QUIERO MÁS!! Amos no me gusta nada de nada

  4. shimohira dice:

    Pues a mí Amos en este pasaje me parece muy entrañable O.O!