Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En diciembre - 20 - 2009

Segunda parte de la nueva saga “Nubes en el cielo”. Música de lujo, en serio, mejor imposible. Que la disfrutéis.

Foto por DaveBinM

Foto por DaveBinM

Querida London:

Te escribo desde un viejo autobús que me lleva directamente al centro de Los Angeles. Los asientos son algo incómodos y el autobús no para de dar saltos en la carretera, así que perdona la mala letra.

Siento mucho que todo haya sucedido tan rápido, de verdad, lo siento, pero era una oportunidad que no podía dejar escapar. Ya sabes que desde pequeña siempre he querido actuar y qué mejor lugar que Estados Unidos, la fábrica del cine moderno. Los americanos de la agencia se pusieron muy contentos con mi audición, dijeron que nunca habían visto nada parecido en una chica tan joven, ¡realmente estaban emocionados! Yo no me lo podía creer. El simple hecho de quedar para el papel protagonista ya me parecía un bello sueño, pero nunca pensaría que me darían la oportunidad de probar suerte en Hollywood.

Ahora sé por qué pude brillar sobre las tablas del escenario aquella tarde; fue sin duda por qué tú estabas en mi corazón, presente en lo más profundo de mis sentimientos brillando como un lucero en la noche más oscura del invierno. Yo simplemente seguí tu estela, la impronta que tu presencia ha dejado en mi vida, indelebles huellas que me dicen siempre cómo vivir. Sé que suena muy ñoño, pero es así.

Si no te conté nada fue porque sabía que tú te sentirías muy triste, pero lo que más me dolía era saber que nunca me pararías, nunca me retendrías en nuestra amada Inglaterra para permanecer juntas porque sé que tú quieres ver cumplido el sueño de mi infancia. Y eso me dolía en el alma. Necesitaba una despedida forzada, un adiós desgarrado por las prisas del tiempo donde la cabeza no pudiera reaccionar con margen. Algo me dice que tú también te habrías embarcado conmigo, dejando de lado tus estudios… ¡ahora que estás tan cerca de Cambridge! No lo podía permitir. Hemos luchado mucho por ello.

Espero que me sepas perdonar y comprendas los motivos de mis acciones, siempre he vivido desde el amor que te profeso. Echaré de menos la playa de Brighton y la hierba fresca bailando con la brisa, pero definitivamente nada será igual sin tus caricias y abrazos. Mis labios todavía recuerdan los tuyos, creo que nunca lo podré olvidar.

Esto no es un adiós sino un hasta luego, y anhelo con vehemente fuerza el día en el que volvamos a vernos.

Te escribiré pronto, cuando sepa mi dirección aquí en Los Angeles.

Siempre tuya y con amor. Te quiere:

Ellen.

4 comentarios hasta el momento.

  1. winga dice:

    ¬¬ sigue siendo muy triiiisteeee!!! y con la musica solo me da mas pena aun!! T_T

  2. shimohira dice:

    ¿Pena? ¿Quién dijo que la vida es rosa? Muahahahaha!!

  3. Francis dice:

    A falta de un comentario más original y profundo sobre tus palabras diré que:

    Gracias…gracias por tus relatos.

  4. shimohira dice:

    Gracias a ti, Francis, por leer mis relatos :P