Un día una persona me mandó unas canciones. Un día dije que haría algo con esas canciones. Ese día ha llegado.

Foto por Xavier Fargas
Dicen que más allá del Páramo hay una colina misteriosa, donde los caminos tuercen a la izquierda y las vallas de madera se pudren en las tinieblas que siempre reinan esas tierras. Allí donde las ciénagas fabrican pompas de lodo y la luna queda reflejada en cada tela de araña, donde las ramas de los árboles se quiebran en ángulos imposibles y en los matorrales ojos brillantes acechan al caminante.
Dicen que en lo alto de la colina misteriosa hay un castillo más misterioso si cabe, de altas torres en ruinas y pórticos que sucumbieron al paso del tiempo. Escaleras rotas en mil pedazos de piedra y oscuros jardines donde las rosas rojas florecen a modo de amenazantes avisos; espinosas, delicadas, mortíferas, dulces, seductoras, atractivas, letales…
Dicen que en el misterioso castillo de la colina misteriosa habita una reina de tan sólo siete años, criatura infantil que gobierna con puño de acero sus dominios tenebrosos. Por corona un lazo plateado y por báculo un osito de peluche lleno de remiendos. Por lacayos tiene a un ejército de muñecas y tiene por costumbre pasear cuando la luna está alta, entonando en bellos armónicos matemáticos la canción de la desesperación.
Dicen que desaparece entre la neblina de los jardines, entre el aroma de las rosas y el color del jazmín. Dicen que es temible y colérica, tormenta furibunda que azota y castiga a aquellos que no juran lealtad.
Dicen que gobierna en las tinieblas y desde la oscuridad expandirá su reinado a la Luz, que no tendremos salvación pues sus hordas avanzan al destructible caminar de risas y cantos, juegos de niños y promesas infantiles. Dicen que los adultos nada podremos hacer ante sus ejércitos, pues los dias tornarán en oscuras noches donde nuestra esperanza se subsuma en la miseria de los que no tienen corazón, en la pena afligida del que no llora por no amar y en la desolación del que no tiene nada que salvar.
Dicen que todo intento de resistencia será en vano. Dicen que la guerra está perdida antes de batallarla, malos augurios para los hombres y mujeres que vivimos en la tranquilidad de la Luz. No habrá generaciones futuras en el mañana devastado, no mientras ella siga peinándose frente al espejo de marfil sus largos cabellos del color de la desesperación, mientras salga a pasear de la mano de su oso de peluche ni mientras pueda cantar y correr por las laderas de la colina misteriosa.
Dicen que ella es el mal en persona, huérfana a pronta edad y criada en amarga soledad. ¿Quién se cree tales historias? Dicen que es cierto y que está escrito en las Escrituras, como también dicen que llegarán de tierras lejanas aquellos que han de salvarnos.
O al menos eso dicen, yo nunca lo he visto, y de ser cierto todo esto no creo que exista hombre que sobreviviera para contarlo…

Qué bueeeeno!!! ala! es super chulo, me ha encantado, además ya sabes q a mi estos temas me encantan!!! que guai!!! jejej es genial!!!
Sabía que te gustaría
La canción no sé por qué me inspiraba una niña solitaria en un mundo muy oscuro. Tengo pensada segunda parte para la otra canción.
Al final no es tan mala como dicen que es
jajajaj habrá que esperar…. cómo te gusta hacernos sufrir ehh!
Me ha gustado, para mi es una version malvada de la princesa Nell pero me gusta igual xD
Este relato me a impresionado demasiado
ademas con la musixa de fondo es mejor
=D
good!
A mí también me gustó mucho el relato. Pronto escribiré la continuación
[...] parte de la mini-saga de aquella niña tan misteriosa. Os recuerdo que la primera parte se titula “Sueños infantiles”. No tiene desperdicio y en mi opinión la canción de esta última parte (también por generosidad [...]