Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En diciembre - 17 - 2009

Vuelve Jim Hoffard con más de sus problemas. Resulta que llego a casa y me encuentro el canal Cosmopolitan puesto en el salón y una película que me encanta de Elijah Wood (sí, es Frodo pero no hablo de El Señor de los Anillos), así que he dicho; por qué no hacer un relato con Jim Hoffard. Como estos relatos ya se están conviertiendo en unos habituales por este blog os dejo el índice de los disponibles hasta el momento:

Dependencia cariñosa

Abstinencia

Lágrimas de dragón

Foto por mseery

Foto por mseery

Las curvas parabólicas que trazan los proyectiles de saliva de la profesora Norton hipnotizan a Jim Hoffard como los programas matinales de la televisión. En intervalos regulares de cinco segundos las pequeñas bolitas transparentes salen disparadas de su boca bajo la influencia de la fuerza de la gravedad para terminar impactando contra la mesa de conglomerado y perderse en el infinito verde de su pintura.

Jim Hoffard nunca ha sido bueno en matemáticas, pero sabe (o más bien supone), que todo aquello que es lanzado al aire recorre cierta distancia en forma de parábola por la gravedad, pues de no ser así los partidos de football serían muy aburridos. Imagina un balón con forma de melón, 11 tíos musculados por equipo (eso hace un total de 22) y un campo tan verde como la lechuga. El pateador se dispone a intentar anotar un tanto en los altos postes del equipo contrario, los cuales tienen 5.64 metros exactos de distancia. El pateador se concentra mucho, piensa en su mujer, en su hija recién nacida y en su abuelita, porque la abuelita siempre fue buena con él. Así que habiendo recorrido medio árbol genealógico de arriba a abajo y habiendo implorado la gracia y suerte de algún dios parroquial, coge un poco de carrerilla y lanza una patada contra el melón de cuero. Éste sale volando hacia los postes pero no cae, sino que sigue y sigue subiendo en línea recta con un ángulo alpha no muy alto hasta el mismísimo infinito. La Liga de Football Americano no gana tantos millones para balones de cuero. Bien, pues esto pasaría si la gravedad no funcionase, e igual se aplica para los asquerosos proyectiles de saliva de la profesora Norton.

Sin embargo en todo el planteamiento que tiene absorto a Jim Hoffard falla algo. ¿Qué es?, se pregunta mientras intenta silenciar el ruido de sus tripas, no ha desayunado. La profesora Norton está hablando de lexemas y tonterías que no le interesan. Es gracioso, en clase de Lengua y Literatura piensa en matemáticas y física, pero en clase de física o de matemáticas piensa en otras cosas, como morfemas y lexemas.

-Así que los lexemas son monemas con significado independiente… -va diciendo la profesora mientras no deja de cesar la lluvia meteórica de su boca.

-¡Eso es! -grita inesperadamente Jim Hoffard.

La clase le mira con sonrisas en la cara. Ya están más que acostumbrados a las peculiaridades de su compañero.

-¿Decía algo, señor Hoffard?

-Es el aire -contesta sonriente.

-¿Cómo el aire? -la lluvia cesa lógicamente cuando la profesora no habla.

-Los melones de cuero siguen una trayectoria parabólica perfecta debido a la fuerza de la gravedad, pero solamente es así si obviamos la resistencia que opone el aire. Como todos sabemos, el aire siempre está presente, a no ser que esos tíos jueguen en… yo qué sé, ¿en el espacio?

La clase ríe.

-Señor Hoffard, cierre la boca y atienda a la lección, esto no es la clase de física.

-¡Sí, señora! -grita Hoffard más alto de lo normal sin darse cuenta.

La profesora Norton reanuda la explicación de los lexemas dando poca importancia a las tonterías habituales de su alumno. Por su parte, Jim Hoffard sonríe y mira alegremente al encerado. Está contento por su reciente descubrimiento. Ahora le queda averiguar qué hizo la abuelita del pateador para que aquél la recuerde tanto.

2 comentarios hasta el momento.

  1. winga dice:

    Jim me cae bien pero a la vez me cae mal, me explico. Bien xq me recuerda un poco a Holden, pero mal…xq es un gritón jajaja, se que es una tonteria pero xq tiene que gritar tanto? Pero me gustan estos relatos, me ha hecho mucha gracia lo de la parabola (menos mal que no sabia mucho de matematicas el chaval que sino…xDDD)

  2. shimohira dice:

    Pues a mí me encanta que grite tan alto cuando está en vena. Nos pasa a todos; no controlamos el volumen de la voz cuando nos excitamos, sólamente que algunos se excitan más que otros xD