Vuelvo a la carga con un relato más de la saga de Archibald. En éste he decidido parar un poco el ritmo y mostrar algo más la parte nostálgica de Archibald. Los buenos recuerdos son siempre los que más echamos en falta. Mientras tanto, Kaya sigue intentando digerir la historia.
Un tratado de filosofía natural del corazón.
He encontrado una canción muy bonita que me ha inspirado un relato que espero esté a la altura. No hay más que decir, casi sobran las palabras.
Con la cabeza dándome tumbos por no haber dormido lo suficiente en estos últimos dos días, escribo el siguiente texto en prosa poética. La última vez que hice esto salió un buen texto titulado Treinta y cinco. Espero estar a la altura.