Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En octubre - 2 - 2009

Concluyo el ciclo con un relato titulado “Fin”. Nunca un título fue tan oportuno. En otro momento, y a modo de offtopic, publicaré las sensaciones que he tenido escribiendo este ciclo y los objetivos que me he planteado para realizarlo. Será una especie de making of como mera curiosidad, pero sobre todo como una introspección diseccionadora.

Foto por Rocío García

Foto por Rocío García

En el cielo las nubes se abrían en una delgada brecha temporal que partía en dos su realidad. Los tonos celestes y plateados dejaron paso a los pardos y rojizos, augurio de que el fin era próximo al tiempo que vivía. Augurio de que el fin sería el hecho más destructivo de su existencia.

Llevándose a la oreja un mechón de su largo flequillo, entornó los ojos hacia el horizonte que tantas veces había oteado. La fina línea que separa el cielo de la tierra, y que una vez fabricó sueños y corazonadas en sus labios, se había convertido en el oscuro vórtice que la mantenía alejada de la libertad de antaño. Su nombre ya no era esperanza sino desesperación.

Contempló con detenimiento el lento proceso. A su alrededor las flores brotaban como pompas en la espuma del mar. Coloridas flores nacían por doquier saludando al mañana que las marchitaría. Poco tardaron los árboles en desnudarse y alfombrar el suelo con sus quebradizas hojas secas, para que después, el viento soplara arrastrándolas en un remolino de sonidos crujientes. La nieve comenzó a descender en delicada formación de cascada. Divinas estrellas inmaculadas que todo lo invadían. Todo cambiaba, y ella estaba en medio del proceso. Ella estaba en el límite donde nace una flor y muere una estación.

Tembló inconscientemente ante el miedo irracional del que no conoce su destino. Desde las alturas de aquella cima podía divisar los vastos campos que se extendían hasta el infinito de sus ojos verdes, pero no podía resistirse a los cánticos agridulces de sus sentimientos enfrentados.

Su corazón latió con más fuerza.

En el cielo las nubes seguían abriéndose dejando entrever un nuevo mundo más allá. Tragó la amargura del miedo que descendió abrasando su garganta. Una lágrima recorrió su mejilla.

Estaba de pie ante el final y no podía oponer resistencia. Se maldijo por la impotencia de su débil corazón. Dibujó con el blanco de su sonrisa las veces que él la abrazó. Con el dorado de su pensamiento soñó los labios que una vez se ganaron sus fantasías. Ahora todo eran visiones ficticias; realidades simuladas con las heridas del que la dejó perdida.

El mundo acababa enfrente suya. Otra vida llegaría.

Saltó al vacío mientras a su alrededor las estaciones se sucedían.

Ella fue su fin. Ella fue el último ángel de una historia maldita.

Su muerte armonizó con el color de las flores que arropaban su cuerpo sin vida; el color de la desesperación, el color verde de sus ojos entornados eternamentes hacia el horizonte donde él vivía.

3 comentarios hasta el momento.

  1. [...] puedes leer el final del Ciclo Desesperación. El relato que lo cierra se titula “Fin”, muy [...]

  2. rgh dice:

    No tengo palabras… la música me parece la mejor que podías haberle puesto a un relato de este tipo. me parece un perfecto final para tu ciclo aunque un poco… ¿cómo decir? no sé, trágico al 100%. aún así me parece muy bueno! auqnue parece q escribo áquí para hacerte la pelota, que me gusta casi todo jo! :D

  3. shimohira dice:

    Gracias por las palabras de apoyo ;)

    A mí también me encanta la música, es de “final” total.

    La curiosidades del ciclo, inspiraciones y demás las publicaré en el making of jajaja.