Meta-Relatos

Microrrelatos como metarrelatos. Construcciones como subversiones.

Escrito por shimohira En diciembre - 19 - 2011

Encontré la siguiente canción y lo primero que me vino a la cabeza fue la palabra “esperanza”. Después pensé en el azar, y de ahí a lo desconocido. De lo desconocido a lo conocido, de lo conocido a lo creído, y de lo creído a lo desconocido de nuevo. Al final me dije: qué bonito sería encontrar a esa persona en medio de un paso de cebra; de repente; sin más.

Foto por bies

Un día amanece y piensas que todo sigue igual. Algo después, el sol muere en el horizonte y vuelves a la cama pensando que mañana todo seguirá igual.

Ella sentía que sus pies alzaban el vuelo como si no tuviera peso; como si no estuviera atada al suelo por la gravedad. Sus brazos se agitaron por puro instinto humano y dejó que los cabellos le ondearan libres al viento. Flotó despacio sobre la ciudad, como un globo que se deja llevar y no sabe dónde acabará. Arriba, muy arriba, el mundo tenía otro color; el aire otro sabor. Pero al final descendía, sus pies volvían a la tierra por mucho que sus manos se agarrasen a las altas celosías.

Un día vas al trabajo y piensas que el café sabrá igual. Rato después, te sirves el café y piensas que lo que tú realmente quieres es té.

Él leía con hambre las páginas de una vieja novela pasada de moda. La terraza era un templo para él; un santuario donde poder resguardarse de los miedos que inflige la prisa. La brisa le acariciaba el rostro y le susurraba: pasa de página. Él pasó de página y una nota se desprendió con gracia desde el amarillo del papel. Con curiosidad pero sin premura, se agachó y la recogió con ternura. Sorprendido, leyó lo que decía: la vida es bella mientras dura.

Un día sales a la calle sin más en mente que pasear. Poco después, dibujas en tu mente el camino que buscas desde siempre, y por cosas de la vida, lo encuentras repentinamente.

Ellos se cruzan cuando el semáforo les guiña en verde. Sobre cebras urbanas y entre árboles de cristal, sus miradas se encuentran y algo en el universo decide explotar. Ha nacido una estrella; un lucero que brilla intenso en la noche de las incertidumbres. Entonces, sin más ensayo que la improvisación del que siente, de la inocencia de los que no se conocen, se quedan muy quietos en el medio de la calzada diciéndose todo con la mirada.

Un día creyeron que todo lo habían visto y dejaron de soñar. Mucho después, encontraron que sus vidas era lo primero que no habían sabido ver. Entonces, es cuando volvieron a soñar; esta vez juntos.

4 comentarios hasta el momento.

  1. Rocio.gher dice:

    Precioso!!! Debes hacernos más de éstos! por un lado a mí me ponene más tristona pero es que… son simplemente mágicos!Yo quiero algo así jope…

  2. shimohira dice:

    Cuando escuché la canción dije: “esto es material de relato”. Luego todo pasó como expliqué en la introducción, tal cual :)

  3. Lady Ly dice:

    Me declaro muy fan tuya, pequeño Yuji.

  4. shimohira dice:

    My lady, sus palabras son un honor. Le recomiendo la lectura de los relatos destacados, los cuales podrán ser encontrados en la cabecera del blog (aquellos con fotos rotatorias muy molonas). Tal vez “Mil” y “Oscuros caminos hacia lo dorado” sean mis favoritos. Aunque “Un hasta pronto para ti” y “Cautiverio onírico” también me gustan… no sabría decidirme.

    Y en una nota menos egocéntrica (y sin tratarte de usted, xD), he estado echando un ojo a tu blog en estos días. Me gusta, ya te dejaré algún comentario con opiniones y tal, pero que sepas que ha empezado la operación #lavarcerebrolydia para que escribas en Meta-Relatos :D